No como psicóloga, sino como ser humano
Quiero compartirles cómo atravieso esta experiencia y qué resoluciones me están ayudando a estar tranquila (dentro de lo que cabe).
Frente al Covid-19, pienso tengo tres escenarios:
1. No contagiarme
2. Contagiarme y recuperarme
3. Morir por Covid-19
Lo ideal seria no contagiarme, por ahora lo tengo bajo control porque hoy cumplo 18 días en cuarentena, pero cuando hayamos regresado a la "normalidad", aunque me lave las manos, use mascarillas y demás, no estaré exenta del contagio.
El escenario en el caso de que me contagie y recupere, me parece es lo ideal, porque quiero pensar que al contagiarme y no fallecer, mi cuerpo habrá creado cierta inmunidad, de hecho, podré ayudar a otros, donando plasma (pese a que no tengo bien claro qué de bueno tiene el plasma de los recuperados), me genera esperanza.
Y finalmente, lo que menos quisiera me ocurra, pero que se que puede pasar, es morir por Covid, me coloco frente a esa posibilidad y he llegado a aceptarla. Vale recalcar, no es lo que quiero, pero puede pasar. Estamos frente a un virus que se sale de nuestras manos, capacidades y cuidados.
Ahora bien, ¿por qué la posibilidad de morir no me genera tanta desesperación o ansiedad?. Primero, porque todos moriremos algún día, porque desde pequeña mis padres me instruyeron en la fe y creo en la vida eterna. Según mis creencias, esta vida es temporal y es solo una preparación para la vida eterna, que es el lugar donde estaré en la presencia de Dios, en la morada de Dios, donde no hay dolor, ni angustia, ni miedo, donde me encontraré con mi papá y otros familiares que han fallecido antes y para darle un sentido especial a esta posibilidad que nos acontece, seria una bonita oportunidad, reencontrarme con los doctores, amigos, conocidos que han fallecido por Covid-19.
Si leyeron mi publicación anterior, les comentaba una lista de recomendaciones para hacer durante la cuarentena como un modo de tramitar la angustia. Les confieso que hacer ejercicios todos los días me está ayudando muchísimo a liberar el estrés, sin embargo, hace tres días le agregué oración, siento que es esencial tener bajo la manga a la oración, entendiendo que lo que me ocurra será voluntad de Dios, si estoy viva entonces sentirme agradecida, y si muero, saber que estaré junto a Él. Concebir la idea de la muerte y aceptarla, me calma. Porque cuando nada alcanza, siempre tenemos a Dios.
En todo caso, hoy agradezco de estar viva, de que me acompaña mi familia, de que puedo compartir la mesa con ellas, de que puedo iniciar labores en mi nuevo trabajo, de que puedo escribir esto para Uds., de que puedo coger el celular y mandarle mi cariño a mis amigas, de que puedo decirles "las amo" a mis tías, etcétera. Animo a quienes están leyendo esto, que cuenten sus bendiciones, agradezcan por lo que tienen, aunque las perdidas sean muchas y muy dolorosas.
He avisado a mi familia que si pierdo a personas cercanas, me dejen llorar, porque es necesario y esta bien, que luego de lidiar con la perdida y con la ausencia que dejen, voy a poder orar y a pensar que estarán con Dios en un mejor lugar.
He pedido que si me contagio, no quiero ir a un hospital, y si no me recupero, prefiero morir en mi casa, orando. No quiero que mi madre o hermana estén inmersas en la desesperación de no poder verme o acompañarme al crematorio. Entiendo lo difícil que es no velar y enterrar a un familiar, pero que mi cuerpo enterrado igualmente se va a deshacer, y que lo importante de lo físico y de lo espiritual que represento ahora, es mi alma.
Si me muero, quiero desde el cielo, saber que mi familia está tranquila, que me recordarán por lo bueno y que desde allá intercederé a Dios por ellas, las cuidaré y las amaré eternamente.
Albert Einstein dijo "Hay dos maneras de vivir tu vida: una como si nada fuese un milagro, la otra es como si todo fuese un milagro"Con mucho cariño.
Denise Terán O.

Querida amiga la extraño y la quiero mucho y exelente mensaje un inmenso abrazo 😘
ResponderEliminarNo puedo identificar tu nombre, pero muchas gracias 🤗
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