Una experiencia inolvidable, un sueño se cumplió
A mis 17 años, fui intervenida de emergencia en el HRGE debido a apendicitis, desde ahí, me enamoré de ese lugar, estar en un hospital posiblemente sea algo desagradable, pero para mi fue especial, por el éxito de la cirugía, la calidad de atención que recibí esos días, las visitas de mis amigos y la presencia de mi familia.
Ese día un sueño creció en mi, que luego tuvo forma cuando estudie Psicología Clínica en la UCSG, cinco años de carrera los atravesé con mucho esfuerzo, dedicación y cariño, clase a clase confirmaba mi vocación como psicóloga.
Cuando decidí buscar trabajo como profesional, no tenía una prioridad, me bastaba con ser psicóloga clínica en algún lugar.
Posterior a la sustentación del Trabajo de Titulación, y previo a la obtención del título de tercer nivel, conseguí trabajos en el sector educativo, donde gané experiencia, allí me instruí e inicié a relacionarme de forma multidisciplinaria en el ámbito académico.
Pero un día, retome el sueño de mis 17, y tuve la oportunidad de empezar a laborar en aquel hospital donde había pasado tan bien y del que atesoraba buenos recuerdos.
Fue así como en el 2014 empecé a trabajar en el HRGE como psicóloga clínica -adscrita-, no fue fácil ingresar, entonces más me gustó, Trabajé cuatro meses en jornada completa, hasta que posteriormente, el hospital me contrató. Cada mes durante el primer año celebré de estar ahí, y luego cada año iba conmemorando ese sueño cumplido.
El trabajo en el hospital fue espectacular, una verdadera realización personal y profesional tener la experiencia de trabajar con médicos de diferentes especialidades, de quienes aprendí mucho de sus conocimientos, los acompañé a evaluar imágenes de las tomografías o resonancias, aprendí gracias a ellos y a mi curiosidad por entender las enfermedades a ubicar síntomas y posibles diagnósticos, aprendí el manejo de un paciente crítico, el orden de máquinas según el distres respiratorio del paciente, aprendí sobre psiquiatría, reumatología, endocrinología, gastroenterología, neurología, hematología, entre otros. Sin duda, fue otra ganancia en mi campo profesional, haber trabajado en aquella ocasión de forma multidisciplinaria en el ámbito de la salud.
En cuanto a mi labor como psicóloga clínica, pulí "mi ojo clínico", cada día llegaban pacientes de diferentes edades y con distintos diagnósticos. Aprendí a determinar si los síntomas de un paciente eran por causa orgánica y/o psicológica, también evidencié el compromiso emocional de un paciente con larga estancia hospitalaria, con diagnósticos de enfermedades catastróficas o incurables, desarrollé junto a padres y pacientes el acompañamiento hasta el final de la vida y más.
Cada día de trabajo allí, procuraba dar lo mejor de mi como persona y profesional, ser empática, dar la milla extra a mis pacientes y sus padres, incluso colaborar con sus necesidades si tenia la posibilidad de ayudarlos, día a día me interrogaba sobre cómo:
Yo crecí en el HRGE, y con mucho cariño puedo confesarles que ellos también crecieron conmigo, por eso les quiero compartir estos siguientes enlaces donde pueden encontrar MI APORTE AQUÍ:
Cada día de trabajo allí, procuraba dar lo mejor de mi como persona y profesional, ser empática, dar la milla extra a mis pacientes y sus padres, incluso colaborar con sus necesidades si tenia la posibilidad de ayudarlos, día a día me interrogaba sobre cómo:
El HRGE para mi, fue una experiencia profundamente hermosa, un sueño cumplido que me abrió camino a construir nuevos sueños, anhelos y metas.procurar no hacer una rutina el paso aterrador de un padre o una madre, con un hijo hospitalizado
Yo crecí en el HRGE, y con mucho cariño puedo confesarles que ellos también crecieron conmigo, por eso les quiero compartir estos siguientes enlaces donde pueden encontrar MI APORTE AQUÍ:
Espero sea de su utilidad.
Gracias por leerme, con aprecio me despido.
Denise Terán O.

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